Vale, esto puede doler a algunos… pero alguien tenía que decirlo. No todas las estaciones de esquí en España son una maravilla blanca. Algunas, por mucho que las pinten bonitas en Instagram, son un poco meh. Y no es por hacer hate gratuito, sino por ayudarte a evitarte un chasco y aprovechar bien tu tiempo y dinero.
Ojo: esto no quiere decir que estas estaciones sean un desastre total. Si estás cerca, si estás aprendiendo o si te van las emociones fuertes (tipo «qué aventura sobrevivir aquí»), puede que hasta les saques partido. Pero si tienes opciones mejores… tira pa’ otro lado.
1. Valgrande-Pajares (Asturias): entre niebla y remontes del siglo pasado
Por qué está en la lista:
- Infraestructura muy anticuada.
- Mucha niebla. Pero mucha. Tipo «no veo mis esquís».
- Clima muy variable. Un día paquetón, al siguiente llueve.
- Pistas cortas y desconectadas.
Ideal para: Gente de Oviedo o León que quiere hacer unas bajadas rápidas sin salir de casa.
Lo peor: La combinación «remontes lentos + meteorología chunga» es durilla.

2. Puerto de Navacerrada (Madrid): la nostalgia no siempre es suficiente
Por qué está en la lista:
- Casi nunca hay nieve natural.
- Se masifica con una facilidad brutal.
- Solo un par de pistas abiertas (cuando hay suerte).
- Instalaciones viejas y descuidadas.
Ideal para: Gente de Madrid con mono de nieve que no puede escapar un finde entero.
Lo peor: Llegar, aparcar, hacer cola… para bajar una pista que parece una pista de hielo.

3. La Pinilla (Segovia): potencial desperdiciado
Por qué está en la lista:
- Buen entorno pero mala gestión.
- Muchos días cerrada por falta de nieve o averías.
- Servicios flojos (cafetería, alquiler, señalización… todo justito).
- Se nota el abandono en general.
Ideal para: Esquiadores principiantes que están cerca y no quieren complicarse.
Lo peor: Podría ser una pasada si se invirtiera de verdad. Pero se quedó en lo que fue.

4. Valdezcaray (La Rioja): cuando el paisaje no lo es todo
Por qué está en la lista:
- Clima poco fiable. Lo mismo hay nieve que un vendaval del demonio.
- Pistas repetitivas y con poca variedad.
- Escasa nieve fuera de temporada alta.
- Muchos principiantes y poco nivel en general.
Ideal para: Echar un día con los colegas o con niños si estás por La Rioja o Burgos.
Lo peor: Si está lejos de ti, no merece el viaje. Muy básica.
5. Tavascán (Lleida): muy auténtica pero muy limitada
Por qué está en la lista:
- Solo tiene 5 pistas.
- Prácticamente desconocida y sin servicios.
- Remontes viejísimos y lentos.
- Mucho mejor para travesía que para alpino.
Ideal para: Locos del esquí de travesía o gente que quiere desconexión total.
Lo peor: Si vas pensando en una estación con «todo», saldrás decepcionado.
Esta de la foto es Valdelinares en Teruel, igual de flojilla.

Bonus track: estaciones que deberían mejorar
- Manzaneda (Ourense): Preciosa pero con demasiados días cerrada.
- Fuentes de Invierno (Asturias): Buen terreno pero infrautilizado.
- Llanos del Hospital: Para esquí nórdico, pero se queda muy corto para los de alpino.
Conclusión: lo barato (o lo cerca) a veces sale caro
Estas estaciones tienen su público y su momento, pero si puedes elegir… hay opciones mucho mejores en España. Que sí, que si estás en Madrid y no puedes escaparte a Formigal, pues te comes Navacerrada. Pero si puedes hacer unos kilómetros más, tu experiencia en la nieve puede ser infinitamente mejor.
Aprovecha la temporada, pero elige bien. Que esquiar debería ser una alegría, no una prueba de paciencia.
¡Nos vemos en las pistas (pero en las buenas)!

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