Todos los programas están pensados para ofrecer experiencias de calidad en destinos internacionales muy poco habituales, cuidando siempre la relación calidad-precio. Un dato importante: todos los viajes tienen un precio inferior a 2.000 euros.
La temporada comienza en junio en Cervino, Italia, uno de los grandes referentes del esquí de verano en Europa. Con pistas a gran altitud y vistas directas al Matterhorn, es un destino perfecto para seguir esquiando cuando en otros lugares la temporada ya ha terminado.
En julio viajaremos a Argentina, donde esquiamos en la estación más austral del mundo. Un destino diferente, con mucho carácter, que combina nieve, paisajes únicos y una experiencia de viaje muy especial.
En agosto el destino será Chile, uno de los países más completos para esquiar en el hemisferio sur. Además, existe la posibilidad de ampliar el viaje con una extensión opcional a la Isla de Pascua, ideal para quienes quieran aprovechar al máximo la experiencia.
En septiembre cerraremos la temporada en Nueva Zelanda, un país conocido por la calidad de su esquí y por sus paisajes espectaculares. Un destino perfecto para despedir el verano disfrutando de la nieve y de un viaje diferente.
Cuatro meses, cuatro destinos y la posibilidad de esquiar durante todo el verano en algunos de los mejores lugares del mundo.

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