Autor: NieveTotal.com

  • Cómo Ser Instructor de Snowboard (TD1) | Guía Completa y Requisitos por el youtuber y maestro de acrobacias Javi Tricker

    Cómo Ser Instructor de Snowboard (TD1) | Guía Completa y Requisitos por el youtuber y maestro de acrobacias Javi Tricker

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  • 🎿 Las mejores estaciones de esquí en África: ¡Sí, has leído bien! Algo hay, pero…

    🎿 Las mejores estaciones de esquí en África: ¡Sí, has leído bien! Algo hay, pero…


    ¿Esquiar en África? ¿Pero eso no es todo desierto, calor, dunas y safaris? Pues… sí, pero también hay nieve, montañas altas, y hasta estaciones de esquí que te dejarán flipando. Y no, no estamos hablando de nieve artificial en centros comerciales —aunque eso también existe—, sino de montañas reales, pistas reales y experiencias totalmente locas (en el buen sentido).

    Así que si eres de los que no puede pasar un año sin esquiar y te va la aventura, aquí te traemos las mejores estaciones de esquí en África. Porque sí, se puede esquiar con camellos a lo lejos y té con menta de post-entreno.


    🌍 África también tiene nieve (y más de la que piensas)

    Aunque la imagen que tenemos de África es de calor eterno, lo cierto es que el continente tiene montañas de más de 4000 metros, nieves perpetuas en algunos picos y temporadas de esquí que, aunque cortas, son intensas.

    Aquí lo de esquiar va más allá del deporte: es una mezcla de cultura, aventura, montaña salvaje y un punto de surrealismo que lo convierte en una experiencia que no vas a olvidar jamás.


    🥇 1. Oukaïmeden (Marruecos) – La joya del Atlas

    📍 Localización: Cordillera del Atlas, a 75 km de Marrakech

    🏔️ Altura máxima: 3.268 m

    🎿 Pistas: 20 km aprox.

    La reina del esquí africano es, sin duda, Oukaïmeden. Está a solo una hora y media de Marrakech y ofrece una mezcla única de cultura bereber, nieve y montañas que te deja con la boca abierta. Subes con un telesilla vintage, esquías entre pastores y burros, y luego te tomas un tajín calentito con vistas a las pistas. Brutal.

    La estación tiene unas 6-7 pistas señalizadas (azules y rojas) y una zona libre donde puedes hacer un freeride que no tiene precio. Y si te animas, puedes hasta subir al Jebel Attar, uno de los picos más altos del Atlas.

    Lo mejor:

    • El contraste entre nieve y cultura marroquí.
    • Comida local en las pistas.
    • ¡Esquiar con babuchas en el après-ski!

    Lo peor:

    • Infraestructura limitada.
    • La nieve puede ser caprichosa.

    🥈 2. Afriski (Lesoto) – Esquí en el Reino del Cielo

    📍 Localización: Maluti Mountains, Lesoto

    🏔️ Altura máxima: 3.222 m

    🎿 Pistas: 1 km de pista principal + zona de snowpark

    Vale, esto sí que es flipante: un pequeño reino montañoso en el sur de África, rodeado por Sudáfrica, con una estación de esquí funcional llamada Afriski. ¡Y no es broma!

    Afriski tiene una única pista principal pero muy bien mantenida, cañones de nieve artificial, y un ambiente de resort muy buen rollero. Hay bares, DJ’s, snowpark y eventos cada semana. Ideal si buscas algo diferente y te da igual no tener kilómetros de pistas. Aquí vienes a vivir la experiencia.

    Lo mejor:

    • La vibra: snowboarders de África, Europa y Australia en modo chill.
    • La fiesta post-esquí.
    • Puedes combinarlo con safari al día siguiente. Literalmente.

    Lo peor:

    • Poca nieve natural, dependen bastante de cañones.
    • Solo hay una pista «seria».

    🥉 3. Ifrane / Michlifen (Marruecos) – La “Suiza marroquí”

    📍 Localización: Cordillera del Medio Atlas

    🏔️ Altura máxima: 1.930 m

    🎿 Pistas: 5 km aprox.

    Ifrane es conocida como la Suiza de Marruecos por su arquitectura tipo alpina y sus paisajes nevados en invierno. Aquí está Michlifen, una estación pequeña pero con mucho encanto, pensada sobre todo para familias y esquiadores locales.

    No esperes pistas técnicas ni fuera de pista espectacular, pero sí un entorno bonito, amable y sorpresivamente europeo. Además, puedes mezclar esquí con visitas culturales por la región del Medio Atlas.

    Lo mejor:

    • Buena opción para debutantes.
    • Paisaje y ciudad estilo europeo en el corazón de Marruecos.
    • Muy barata.

    Lo peor:

    • Poca altitud, la temporada es corta.
    • Puede estar abarrotada en festivos.

    ❄️ 4. El Monte Kilimanjaro (Tanzania) – ¿Se puede esquiar ahí?

    Respuesta rápida: no oficialmente, pero… sí.
    El Kilimanjaro, con sus 5.895 metros, tiene nieves eternas (bueno, lo que queda de ellas) y hay gente que ha esquiado en su glaciar tras subir caminando. Esto ya es otro nivel, solo para montañeros con experiencia y mucho espíritu aventurero.

    No hay estación de esquí, ni telesillas, ni pistas señalizadas. Es solo tú, la montaña y los esquís en la mochila. Puro freestyle al estilo africano.

    Lo mejor:

    • Contarlo en Instagram.
    • Una aventura única en la vida.

    Lo peor:

    • Riesgos altos.
    • Logística complicadísima.
    • No hay nieve siempre.

    ⛷️ ¿Y qué tal es la nieve en África?

    No nos vamos a engañar: la nieve en África no es como la de los Alpes ni los Pirineos. Aquí es más impredecible, puede haber días espectaculares y otros con barro. Pero ahí está lo bonito: esquiar en África no es solo deporte, es una experiencia completa.

    Vienes por la nieve, pero te quedas por el ambiente, la cultura, las comidas, la gente, los paisajes… Es otra forma de vivir el esquí.


    🎒 ¿Qué necesitas para esquiar en África?

    • Ropa ligera pero abrigada (los días son soleados, pero las noches heladas).
    • Protección solar, sí o sí.
    • Botas cómodas para después de esquiar.
    • Paciencia con la infraestructura.
    • Ganas de vivir algo diferente.

    ✈️ ¿Cómo llegar?

    Depende del destino:

    • Para Marruecos, lo tienes fácil: vuelos baratos desde Europa a Marrakech o Fez, y luego un coche de alquiler.
    • Para Lesoto, lo mejor es volar a Johannesburgo (Sudáfrica) y conducir hasta Afriski (unas 5-6 horas).
    • Para el Kilimanjaro, necesitas guía, permiso y bastante preparación física.

    🤑 ¿Cuánto cuesta esquiar en África?

    La buena noticia: es muy asequible. En Marruecos, un forfait cuesta unos 10-15 € al día. En Lesoto, algo más, pero sigue siendo barato comparado con Europa.

    A eso súmale comida, alojamiento, alquiler de material… todo más barato que en estaciones grandes. Pero también hay menos servicios, claro.


    🌟 ¿Por qué deberías probarlo?

    • Porque te encantan los planes raros.
    • Porque puedes combinar esquí con cultura africana, gastronomía y desierto.
    • Porque es un reto.
    • Porque flipas cuando ves nieve en Marruecos.
    • Porque mola decir: “He esquiado en África”.

    🤔 ¿Y el ambiente?

    En general, el ambiente en estas estaciones es relajado, local y curioso. No esperes encontrar cientos de riders pro ni snowboarders haciendo doble corks en el snowpark. Pero sí vas a encontrar gente amable, muchas sonrisas y buena vibra.


    🗓️ ¿Cuándo ir?

    • Marruecos: entre enero y marzo suele haber nieve en Oukaïmeden y Michlifen.
    • Lesoto: temporada de junio a agosto.
    • Kilimanjaro: nieve todo el año, pero depende del clima (cada vez más impredecible).


    🔚 Conclusión: África también desliza

    Si pensabas que lo habías visto todo en el mundo del esquí… es que aún no has bajado una pista con olor a especias, rodeado de burros, palmeras y montañas nevadas en pleno continente africano.

    Esquiar en África no va de kilómetros esquiables. Va de aventuras, de salirse del mapa, de darle una vuelta a lo que significa la nieve. Y créenos, después de un tajín calentito tras bajar del Atlas, verás el esquí con otros ojos.


    ¿Te vienes con NieveTotal a conocer la nieve africana? 😜


  • Uno de mis sueños es ir a esquiar en verano a la estación de Paso Stelvio en Italia, lo conocías? Solo abren en verano y tiene mucha nieve de normal.

    Uno de mis sueños es ir a esquiar en verano a la estación de Paso Stelvio en Italia, lo conocías? Solo abren en verano y tiene mucha nieve de normal.

    🎿 Esquiar en verano en el Paso Stelvio: la locura blanca que tienes que probar

    ¿Quién dice que el esquí es solo para el invierno? En los Alpes italianos, hay un rincón mágico donde puedes deslizarte por la nieve incluso en julio, con solazo en la cara y vistas alucinantes: el mítico Paso Stelvio. Si te mola el esquí, la montaña y vivir experiencias diferentes, este sitio tiene que estar en tu lista.

    Prepárate para descubrir una estación de esquí única, donde el verano se vive sobre la nieve, a más de 2700 metros de altura. Aquí va nuestra guía completa, con datos, anécdotas, recomendaciones y razones de sobra para que en tus próximas vacaciones no termines en la playa… sino con los esquís puestos.


    📍 ¿Dónde está el Paso Stelvio?

    El Stelvio Pass (o Passo dello Stelvio, en italiano) es un puerto de montaña espectacular ubicado en la región de Lombardía, al norte de Italia, tocando ya con Suiza. Es famoso por su carretera serpenteante, una de las más fotogénicas de Europa, con 48 curvas cerradas que hacen las delicias de ciclistas, moteros y… frikis del esquí como nosotros.

    Lo más loco es que allí se puede esquiar en pleno verano, gracias a un glaciar que mantiene condiciones más que decentes entre mayo y septiembre. Nada de pistas verdes para turistas: aquí vienen a entrenar equipos profesionales, amantes del esquí técnico y curiosos que no se pueden aguantar hasta la próxima temporada.


    ❄️ ¿Cómo es esquiar en verano?

    🏔️ Nieve, sol y altura

    Imagina levantarte temprano, tomar un teleférico hasta más de 3400 metros de altitud, y esquiar sobre un glaciar mientras el sol de julio brilla como si estuvieras en la costa. Esa es la experiencia del Stelvio. Lo más importante aquí es entender que el horario es clave: las pistas abren de 7:00 a 13:00, porque a partir del mediodía la nieve se reblandece demasiado.

    🎿 Pistas y terreno

    En total, hay 20 kilómetros esquiables repartidos en pistas azules y rojas, con nieve compacta y muy cuidada. Ideal para trabajar técnica, carving y mejorar estilo. Aunque no hay muchas pendientes extremas, lo que sí hay es un entorno perfecto para el entrenamiento.

    Además, hay un snowpark en verano, ideal para los que se quieren lanzar a probar saltos, rails y otros trucos. ¡Y qué decir de las vistas! Glaciares, montañas por todas partes, y esa sensación de estar flotando en el cielo.


    🧑‍🏫 ¿Quién esquía aquí?

    🏅 Esquiadores profesionales y selecciones nacionales

    Muchas selecciones de esquí alpino (Italia, Austria, Alemania, etc.) vienen al Stelvio en verano para preparar la temporada. Si te das una vuelta por allí en junio o julio, te los cruzas entrenando con una precisión brutal.

    🎿 Esquiadores apasionados (como tú)

    También viene gente como nosotros, con mono de esquiar todo el año. Personas que aman el esquí y no quieren esperar a diciembre para volver a sentir la nieve bajo los pies. No necesitas ser profesional, pero sí tener un nivel intermedio o avanzado, porque el glaciar no es el mejor lugar para debutar.


    🛏️ ¿Dónde dormir?

    En el propio Paso Stelvio tienes algunos alojamientos míticos como el Hotel Livrio, que está a pie de pistas. Es una experiencia en sí dormir ahí arriba, aislado del mundo, en plena montaña. Si buscas algo más «civilizado», puedes quedarte en los pueblos de abajo como Bormio o Trafoi, y subir en coche cada mañana.

    Recomendación: reserva con antelación, porque en verano los esquiadores comparten sitio con ciclistas, motoristas y turistas.


    🍝 ¿Y la comida?

    Italia es Italia. Aunque estés a 3000 metros, siempre vas a poder meterte entre pecho y espalda un buen plato de pasta, risotto, polenta o pizza. Y eso, después de una mañana esquiando, sabe a gloria bendita.

    En el mismo Stelvio hay algunos refugios que sirven menús contundentes a precios razonables. Nada como comer con vistas a los glaciares.


    🧳 ¿Qué llevar?

    • Crema solar factor 50: el sol pega fuerte a esa altitud.
    • Gafas de sol de buena calidad: no solo por el sol, sino por el reflejo en la nieve.
    • Ropa de esquí ligera: chaquetas finas, térmicas de entretiempo.
    • Casco y protecciones: como siempre.
    • Zapatillas o chanclas: para después del esquí, hace calor.
    • Ganas de pasarlo bien: indispensables.

    💸 ¿Cuánto cuesta?

    Esquiar en el Stelvio no es lo más barato del mundo, pero tampoco es una locura.

    • Forfait diario: unos 45-50 euros.
    • Alquiler de material: desde 20-30 euros.
    • Alojamiento en hotel de altura: unos 80-120 €/noche con media pensión.

    Comparado con la temporada alta de invierno, sale a cuenta si sabes aprovechar las horas de esquí y no te importa madrugar un poco.


    ✈️ ¿Cómo llegar?

    La forma más práctica es volar a Milán o Bérgamo, alquilar un coche y conducir hasta el Stelvio. El último tramo es una aventura en sí: curvas, curvas y más curvas.

    Eso sí, la carretera del paso solo está abierta en verano. Por eso, esta estación es solo accesible entre mayo y noviembre, dependiendo del clima.


    🌞 ¿Por qué merece la pena?

    • Porque esquiar en verano es brutal. Es como hacer algo prohibido.
    • Porque el entorno es de otro planeta.
    • Porque estar rodeado de pros motiva mucho.
    • Porque es una forma diferente de viajar.
    • Porque te quita el mono de nieve en pleno julio.
    • Porque puedes bajar esquiando y luego comerte un helado al sol.

    📆 ¿Cuándo ir?

    El mejor momento para esquiar en el Stelvio es entre finales de junio y mediados de julio. La nieve está más estable, hay menos riesgo de tormentas, y el ambiente es más animado.

    En agosto puede haber días calurosos que estropean la nieve, aunque sigue siendo esquiable por las mañanas.


    🎒 Consejos extra para disfrutar al máximo

    1. Madruga: estar en la pista a las 7:30 es clave para aprovechar la mejor nieve.
    2. Hidrátate bien: la altitud se nota.
    3. Haz descansos: el glaciar puede cansar más de lo que crees.
    4. Si puedes, quédate a dormir arriba: vivir la montaña al 100%.
    5. Lleva tu cámara: las fotos son de postal.

    🤔 ¿Es para todo el mundo?

    Sinceramente, no es para debutantes absolutos. La nieve de glaciar, las pendientes y el entorno requieren tener cierta soltura. Si ya sabes esquiar y quieres mejorar técnica o vivir algo diferente, el Stelvio te va a flipar.

  • Qué es el esquí telemark y por qué deberías probarlo al menos una vez aunque sea lo más raro que has visto nunca en la nieve.

    Qué es el esquí telemark y por qué deberías probarlo al menos una vez aunque sea lo más raro que has visto nunca en la nieve.

    El esquí telemark: cuando esquiar parece bailar

    Si alguna vez has visto a alguien bajando una pista con una técnica que parece más un baile elegante que una bajada agresiva… probablemente viste a un esquiador de telemark. Esas rodillas flexionadas, los giros tan fluidos, ese estilo tan… libre.

    El telemark es una de esas disciplinas que o te enamora o ni la entiendes. Pero lo que está claro es que no deja a nadie indiferente. No es lo más popular, ni lo más fácil. Pero es especial. Y en este artículo te lo vamos a contar todo: desde su historia, hasta cómo puedes empezar tú mismo, y por qué (aunque parezca anticuado), cada vez tiene más fans.


    ¿Qué es el esquí telemark?

    Empecemos por lo básico. El esquí telemark es una técnica de descenso donde el talón del pie no va fijado a la fijación del esquí. Sí, como en el esquí de fondo. Pero con esquís más anchos, y en pendientes bastante más inclinadas.

    La postura es muy característica: una pierna adelantada, la otra flexionada detrás, con la rodilla casi tocando la nieve. Así se hacen los giros. Así se baja la montaña.

    Es una combinación entre esquí alpino y esquí de fondo, con un estilo propio. Y aunque parezca que va más lento, el control que da es brutal. Muchos lo llaman el arte de esquiar.


    Un poco de historia: de Noruega al mundo

    Todo empezó en el siglo XIX en la región de Telemark, Noruega. De ahí viene el nombre. Fue un señor llamado Sondre Norheim quien se inventó esta forma de esquiar, para tener más control en descensos y saltos.

    Durante años fue la forma habitual de esquiar. Pero claro, llegaron los remontes, las estaciones, las fijaciones alpinas… y el telemark cayó un poco en el olvido.

    Hasta los años 70. Ahí un grupo de locos (americanos, como no) lo redescubrieron en Colorado y lo pusieron de moda otra vez. Desde entonces, ha habido una especie de comunidad fiel al telemark que lo mantiene vivo, como una cultura paralela dentro del mundo del esquí.


    ¿Por qué alguien haría telemark hoy en día?

    Buena pregunta. Porque seamos sinceros: el telemark es más difícil. Te duelen más las piernas. Vas más lento. Y te caes más al principio.

    Pero tiene cosas que el esquí normal no tiene. Aquí van unas cuantas razones por las que engancha:

    1. Estilo único

    No hay nada más elegante que un giro bien hecho de telemark. Parece que estés bailando con la montaña.

    2. Control total

    El movimiento de flexión te da mucho más control en nieve complicada: polvo, costra, hielo…

    3. Piernas de acero

    Hacer telemark es como hacer sentadillas todo el día. Sí, cuesta… pero te pone en forma.

    4. Libertad de movimiento

    Como el talón no está fijado, puedes caminar, subir cuestas, moverte mejor fuera de pista.

    5. Menos gente, más comunidad

    La comunidad telemarkera es pequeña, pero muy fiel. Cuando ves a otro telemarker, se saludan como si fueran de una secta secreta.


    Cómo empezar en el telemark (sin morir en el intento)

    Si te pica el gusanillo y quieres probarlo, aquí tienes lo básico que necesitas saber para empezar en el mundo del telemark:

    1. Material específico

    Necesitarás:

    • Esquís de telemark: pueden ser parecidos a los de alpino, pero más ligeros.
    • Botas de telemark: flexibles por delante, con sujeción media.
    • Fijaciones de telemark: permiten que el talón se levante.

    Hay fijaciones con cable (más clásicas) y otras más modernas tipo NTN (más rígidas y con freno de esquí).

    2. Empieza en pista fácil

    No te vayas al fuera de pista el primer día. Lo más probable es que te caigas en cada curva. Haz como los niños: pista azul, despacito y buena letra.

    3. Clases o vídeos

    Si puedes, contrata una clase. Si no, hay muchos vídeos en YouTube. Busca «telemark basics», y empieza con ejercicios de equilibrio, giros cortos, etc.

    4. Paciencia (y cuádriceps)

    No te frustres. Al principio parece imposible. Pero luego, cuando empiezas a encadenar giros… la sensación es adictiva.


    ¿Dónde se puede practicar telemark en España?

    Aunque no es tan común, cada vez hay más gente que practica telemark en estaciones españolas. Algunas donde es más fácil encontrar otros «telemarkeros»:

    • Baqueira Beret (Lleida): Muy buena para nieve polvo y fuera de pista.
    • Formigal (Huesca): Amplia, con muchas pistas largas ideales para practicar.
    • Sierra Nevada (Granada): Su rollito alternativo la hace ideal para el telemark.
    • Cerler (Huesca): Tiene una comunidad pequeña pero fiel de telemarkeros.
    • La Molina (Girona): Buen sitio para iniciarse en pistas azules y rojas suaves.

    También se celebran encuentros y festivales de telemark como el Telemark Festival de Candanchú o el «Freeheel Fest» en los Pirineos.


    ¿Es caro hacer telemark?

    Depende. Si ya tienes equipo de esquí, es un gasto extra. El material nuevo puede ser caro, pero hay mucho mercado de segunda mano. Y como es una disciplina más «nicho», muchas tiendas hacen buenos descuentos.

    Gastos aproximados:

    • Esquís: 300 – 700€
    • Botas: 250 – 500€
    • Fijaciones: 200 – 450€

    Pero puedes alquilar para probar antes de comprar.


    Ventajas y desventajas del telemark

    Ventajas:

    • Estilo fluido y elegante
    • Gran control en cualquier tipo de nieve
    • Mejor forma física
    • Más libertad de movimiento
    • Comunidad fiel y buena vibra

    Desventajas:

    • Más difícil que el esquí alpino
    • Requiere más técnica y fuerza
    • Más caro si partes de cero
    • Pocas escuelas y alquileres en España
    • No apto para los que quieren ir a tope siempre

    Telemark vs esquí alpino: ¿con cuál me quedo?

    No tienes que elegir uno para siempre. Muchos esquiadores hacen ambos, según el día. El telemark es más técnico, más lento y más físico. El alpino es más eficiente, más rápido y más fácil de aprender.

    Pero si te gusta el reto, la estética y sentir que haces algo distinto… el telemark tiene un punto especial.


    Curiosidades sobre el telemark que no sabías

    • En los años 80 hubo incluso campeonatos del mundo de telemark. Hoy día, la competición existe, pero es minoritaria.
    • Hay telemarkers que hacen freestyle, con trucos y saltos. ¡Una locura verlos!
    • Algunos alpinistas usan el telemark para ascensiones y descensos extremos, ya que permite más flexibilidad que el equipo alpino.
    • En Noruega, el Día del Telemark es fiesta nacional (bueno, no exactamente… pero casi).
    • El lema no oficial del telemark es: Free the heel, free the mind (libera el talón, libera la mente).

    ¿Y si me hago telemarker?

    Hazlo. Aunque sea un día. Alquila el equipo, apúntate a una clase, y prueba. No es una religión (aunque lo parezca). Pero sí es una forma distinta de esquiar que te conecta más con la montaña, con tu cuerpo y con el estilo.

    No hace falta ser pro. Solo tener ganas de algo distinto. Y si te caes… pues te levantas con una sonrisa y sigues bajando con estilo. ¡Así se vive el telemark!


    Conclusión: el telemark, más que una técnica

    El esquí telemark no es solo una forma de bajar montañas. Es casi una filosofía. Es ir más lento, más consciente, con más flow. Es retar al cuerpo y a la mente. Y aunque no es lo más práctico, sí es de lo más bonito que puedes hacer sobre unos esquís.

    ¿Te animas?


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  • De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    Vale, esto puede doler a algunos… pero alguien tenía que decirlo. No todas las estaciones de esquí en España son una maravilla blanca. Algunas, por mucho que las pinten bonitas en Instagram, son un poco meh. Y no es por hacer hate gratuito, sino por ayudarte a evitarte un chasco y aprovechar bien tu tiempo y dinero.

    Ojo: esto no quiere decir que estas estaciones sean un desastre total. Si estás cerca, si estás aprendiendo o si te van las emociones fuertes (tipo «qué aventura sobrevivir aquí»), puede que hasta les saques partido. Pero si tienes opciones mejores… tira pa’ otro lado.


    1. Valgrande-Pajares (Asturias): entre niebla y remontes del siglo pasado

    Por qué está en la lista:

    • Infraestructura muy anticuada.
    • Mucha niebla. Pero mucha. Tipo «no veo mis esquís».
    • Clima muy variable. Un día paquetón, al siguiente llueve.
    • Pistas cortas y desconectadas.

    Ideal para: Gente de Oviedo o León que quiere hacer unas bajadas rápidas sin salir de casa.

    Lo peor: La combinación «remontes lentos + meteorología chunga» es durilla.


    2. Puerto de Navacerrada (Madrid): la nostalgia no siempre es suficiente

    Por qué está en la lista:

    • Casi nunca hay nieve natural.
    • Se masifica con una facilidad brutal.
    • Solo un par de pistas abiertas (cuando hay suerte).
    • Instalaciones viejas y descuidadas.

    Ideal para: Gente de Madrid con mono de nieve que no puede escapar un finde entero.

    Lo peor: Llegar, aparcar, hacer cola… para bajar una pista que parece una pista de hielo.


    3. La Pinilla (Segovia): potencial desperdiciado

    Por qué está en la lista:

    • Buen entorno pero mala gestión.
    • Muchos días cerrada por falta de nieve o averías.
    • Servicios flojos (cafetería, alquiler, señalización… todo justito).
    • Se nota el abandono en general.

    Ideal para: Esquiadores principiantes que están cerca y no quieren complicarse.

    Lo peor: Podría ser una pasada si se invirtiera de verdad. Pero se quedó en lo que fue.


    4. Valdezcaray (La Rioja): cuando el paisaje no lo es todo

    Por qué está en la lista:

    • Clima poco fiable. Lo mismo hay nieve que un vendaval del demonio.
    • Pistas repetitivas y con poca variedad.
    • Escasa nieve fuera de temporada alta.
    • Muchos principiantes y poco nivel en general.

    Ideal para: Echar un día con los colegas o con niños si estás por La Rioja o Burgos.

    Lo peor: Si está lejos de ti, no merece el viaje. Muy básica.


    5. Tavascán (Lleida): muy auténtica pero muy limitada

    Por qué está en la lista:

    • Solo tiene 5 pistas.
    • Prácticamente desconocida y sin servicios.
    • Remontes viejísimos y lentos.
    • Mucho mejor para travesía que para alpino.

    Ideal para: Locos del esquí de travesía o gente que quiere desconexión total.

    Lo peor: Si vas pensando en una estación con «todo», saldrás decepcionado.

    Esta de la foto es Valdelinares en Teruel, igual de flojilla.


    Bonus track: estaciones que deberían mejorar

    • Manzaneda (Ourense): Preciosa pero con demasiados días cerrada.
    • Fuentes de Invierno (Asturias): Buen terreno pero infrautilizado.
    • Llanos del Hospital: Para esquí nórdico, pero se queda muy corto para los de alpino.

    Conclusión: lo barato (o lo cerca) a veces sale caro

    Estas estaciones tienen su público y su momento, pero si puedes elegir… hay opciones mucho mejores en España. Que sí, que si estás en Madrid y no puedes escaparte a Formigal, pues te comes Navacerrada. Pero si puedes hacer unos kilómetros más, tu experiencia en la nieve puede ser infinitamente mejor.

    Aprovecha la temporada, pero elige bien. Que esquiar debería ser una alegría, no una prueba de paciencia.

    ¡Nos vemos en las pistas (pero en las buenas)!