Whistler Blackcomb es, sin discusión, la estación de esquí más grande y espectacular de todo Canadá. Más de 3.300 hectáreas esquiables, dos montañas conectadas, desniveles enormes y una calidad de nieve que ha hecho historia en el esquí mundial.
Situada a unas dos horas en coche de Vancouver, combina a la perfección esquí de primer nivel con un ambiente de pueblo alpino muy vivo: buenos restaurantes, après-ski animado y una infraestructura pensada tanto para esquiadores avanzados como para riders que buscan largas jornadas sin repetir pistas.
Freeride, pistas infinitas, bowls abiertos y paisajes de postal hacen que Whistler Blackcomb sea un destino soñado para cualquier amante del esquí o el snowboard. El año que viene iremos en grupo… ¿te animas?
“¿Merece la pena hacer Heliesquí? 💸❄️ | La experiencia más cara (y épica) del mundo según Kate y Nara”
Heliesquí: lujo, adrenalina y nieve virgen a golpe de rotor
Probablemente no haya nada más exclusivo en el mundo del esquí que esto: subir en helicóptero a una cima nevada y bajarla esquiando o haciendo snowboard, completamente solo. Sí, hablamos del heliesquí, uno de esos deportes que mezclan aventura, lujo y locura a partes iguales.
¿Vale la pena? 🤔 Kate y Nara, dos cracks del esquí y creadores de contenido, te lo cuentan con todo detalle en su nuevo vídeo. Y ya te aviso: después de verlo, te vas a quedar soñando con volar.
🚁 Qué es el heliesquí
El concepto es simple (pero caro 😅): Un helicóptero te deja en una montaña donde no hay pistas, ni gente, ni huellas. Solo tú, tus esquís o tabla, y kilómetros de nieve polvo virgen esperándote.
Después, te lanzas. Nieve profunda, silencio absoluto y la sensación de libertad más brutal que puedes tener en la montaña.
💸 Cuánto cuesta esta locura
Ahí viene el golpe de realidad:
En Europa (Suiza, Italia o Georgia), una jornada cuesta entre 600 y 1.200 € por persona.
En destinos top como Canadá o Alaska, el paquete semanal puede superar los 8.000 €.
Eso sí, no hay otra experiencia igual. Lo que pagas es nieve intocable, adrenalina pura y paisajes que parecen de otro planeta.
🏔️ Dónde se practica
Kate y Nara mencionan varios destinos donde lo probaron o sueñan hacerlo:
🇨🇭 Verbier (Suiza): clásico, caro y con vistas de locura.
🇮🇹 Courmayeur (Italia): nieve profunda y comida de lujo.
🇬🇪 Gudauri (Georgia): la opción más asequible, con nieve polvo y montañas del Cáucaso.
🇨🇦 British Columbia (Canadá): el paraíso del heliesquí mundial.
🇰🇿 Kazajistán: exótico, salvaje y sorprendentemente barato.
🎥 Qué cuentan Kate y Nara en su vídeo
Ellas explican lo que muchos no ven en los vídeos de Instagram:
Lo técnico y exigente que es esquiar en nieve profunda.
Lo importante de conocer la montaña y la seguridad en avalanchas.
La preparación física que necesitas (spoiler: no es un paseo).
Y por supuesto… la sensación de volar sobre nieve virgen.
“No es solo esquiar. Es flotar. Es el silencio, la inmensidad y el rugido del helicóptero alejándose. Es uno de esos momentos que te cambian.”
🧭 Lo bueno y lo malo
✅ Lo mejor:
Nieve polvo perfecta.
Cero gente.
Paisajes que no verás en tu vida.
Adrenalina pura.
❌ Lo peor:
Precio por las nubes.
Riesgo alto si no estás bien preparado.
Y si el clima se complica, el helicóptero no vuela (y te quedas sin bajada).
🧠 Consejo final
Si eres de los que viven por la montaña, al menos una vez en la vida hay que hacerlo. No hace falta empezar por Canadá: Gudauri o Georgia son opciones más baratas y espectaculares. Eso sí, prepárate bien, porque una vez lo pruebas… todo lo demás te sabrá a poco.
El heliesquí no es barato, ni fácil, ni para todos. Pero sí es una de las experiencias más intensas y mágicas que puede vivir un amante de la nieve. Y después de ver el vídeo de Kate y Nara, lo entenderás perfectamente: es caro, sí… pero es la ostia. 🚁❄️