Así es esquiar en Líbano 🇱🇧 | Gastronomía, adrenalina y estaciones únicas
Cuando piensas en el Líbano seguramente te venga a la cabeza Beirut, el Mediterráneo, ruinas antiguas y buena comida. Pero lo que muchos no saben es que este pequeño país también tiene montañas altas con nieve y varias estaciones de esquí donde puedes vivir una experiencia muy diferente.
Yo fui en enero de 2020, volando con Ryanair desde Chipre, y la verdad es que me sorprendió muchísimo. Esquiar en Líbano combina deporte, cultura y gastronomía como pocos lugares del mundo.
🏔️ Estaciones de esquí en Líbano
El país cuenta con varias estaciones repartidas por su cordillera montañosa:
Mzaar Kfardebian
La estación más grande y popular.
Tiene más de 40 pistas y un ambiente moderno, con hoteles y restaurantes en plena montaña.
The Cedars (Arz)
La más antigua del país y con mucho encanto.
Rodeada de los famosos cedros libaneses, símbolo nacional.
Laqlouq
Más pequeña, pero muy auténtica y familiar.
Faqra y Zaarour
Estaciones más exclusivas, con ambiente más local y menos turistas.
🎿 ¿Cómo es la experiencia?
Forfaits: bastante más baratos que en Europa, rondan los 25-35 € al día.
Alquiler de material: sencillo de conseguir y a buen precio.
Ambiente: mezcla de esquiadores locales, turistas curiosos y mucho estilo mediterráneo.
Paisajes: puedes esquiar viendo el mar Mediterráneo al fondo, algo único.
🍽️ La gastronomía, otro motivo para ir
Después de esquiar, lo mejor es disfrutar de la comida libanesa, una de las mejores del mundo:
Hummus, tabbouleh, shawarma, kibbeh…
Y todo acompañado de vino local o arak, la bebida tradicional.
✈️ Cómo llegar
Lo más fácil es volar a Beirut.
Desde allí, en menos de 1-2 horas de coche llegas a cualquiera de las estaciones.
También es posible combinar el viaje con Chipre, Turquía u otros destinos cercanos.
🌍 ¿Por qué esquiar en Líbano?
Porque es diferente y exótico.
Porque puedes combinar esquí con visitas culturales a lugares como Baalbek o Byblos.
Porque la gente es hospitalaria y la gastronomía es de nivel mundial.
Y porque puedes presumir de haber esquiado en un país donde casi nadie se lo imagina.