Etiqueta: nieve dura

  • Uno de mis sueños es ir a esquiar en verano a la estación de Paso Stelvio en Italia, lo conocías? Solo abren en verano y tiene mucha nieve de normal.

    Uno de mis sueños es ir a esquiar en verano a la estación de Paso Stelvio en Italia, lo conocías? Solo abren en verano y tiene mucha nieve de normal.

    🎿 Esquiar en verano en el Paso Stelvio: la locura blanca que tienes que probar

    ¿Quién dice que el esquí es solo para el invierno? En los Alpes italianos, hay un rincón mágico donde puedes deslizarte por la nieve incluso en julio, con solazo en la cara y vistas alucinantes: el mítico Paso Stelvio. Si te mola el esquí, la montaña y vivir experiencias diferentes, este sitio tiene que estar en tu lista.

    Prepárate para descubrir una estación de esquí única, donde el verano se vive sobre la nieve, a más de 2700 metros de altura. Aquí va nuestra guía completa, con datos, anécdotas, recomendaciones y razones de sobra para que en tus próximas vacaciones no termines en la playa… sino con los esquís puestos.


    📍 ¿Dónde está el Paso Stelvio?

    El Stelvio Pass (o Passo dello Stelvio, en italiano) es un puerto de montaña espectacular ubicado en la región de Lombardía, al norte de Italia, tocando ya con Suiza. Es famoso por su carretera serpenteante, una de las más fotogénicas de Europa, con 48 curvas cerradas que hacen las delicias de ciclistas, moteros y… frikis del esquí como nosotros.

    Lo más loco es que allí se puede esquiar en pleno verano, gracias a un glaciar que mantiene condiciones más que decentes entre mayo y septiembre. Nada de pistas verdes para turistas: aquí vienen a entrenar equipos profesionales, amantes del esquí técnico y curiosos que no se pueden aguantar hasta la próxima temporada.


    ❄️ ¿Cómo es esquiar en verano?

    🏔️ Nieve, sol y altura

    Imagina levantarte temprano, tomar un teleférico hasta más de 3400 metros de altitud, y esquiar sobre un glaciar mientras el sol de julio brilla como si estuvieras en la costa. Esa es la experiencia del Stelvio. Lo más importante aquí es entender que el horario es clave: las pistas abren de 7:00 a 13:00, porque a partir del mediodía la nieve se reblandece demasiado.

    🎿 Pistas y terreno

    En total, hay 20 kilómetros esquiables repartidos en pistas azules y rojas, con nieve compacta y muy cuidada. Ideal para trabajar técnica, carving y mejorar estilo. Aunque no hay muchas pendientes extremas, lo que sí hay es un entorno perfecto para el entrenamiento.

    Además, hay un snowpark en verano, ideal para los que se quieren lanzar a probar saltos, rails y otros trucos. ¡Y qué decir de las vistas! Glaciares, montañas por todas partes, y esa sensación de estar flotando en el cielo.


    🧑‍🏫 ¿Quién esquía aquí?

    🏅 Esquiadores profesionales y selecciones nacionales

    Muchas selecciones de esquí alpino (Italia, Austria, Alemania, etc.) vienen al Stelvio en verano para preparar la temporada. Si te das una vuelta por allí en junio o julio, te los cruzas entrenando con una precisión brutal.

    🎿 Esquiadores apasionados (como tú)

    También viene gente como nosotros, con mono de esquiar todo el año. Personas que aman el esquí y no quieren esperar a diciembre para volver a sentir la nieve bajo los pies. No necesitas ser profesional, pero sí tener un nivel intermedio o avanzado, porque el glaciar no es el mejor lugar para debutar.


    🛏️ ¿Dónde dormir?

    En el propio Paso Stelvio tienes algunos alojamientos míticos como el Hotel Livrio, que está a pie de pistas. Es una experiencia en sí dormir ahí arriba, aislado del mundo, en plena montaña. Si buscas algo más «civilizado», puedes quedarte en los pueblos de abajo como Bormio o Trafoi, y subir en coche cada mañana.

    Recomendación: reserva con antelación, porque en verano los esquiadores comparten sitio con ciclistas, motoristas y turistas.


    🍝 ¿Y la comida?

    Italia es Italia. Aunque estés a 3000 metros, siempre vas a poder meterte entre pecho y espalda un buen plato de pasta, risotto, polenta o pizza. Y eso, después de una mañana esquiando, sabe a gloria bendita.

    En el mismo Stelvio hay algunos refugios que sirven menús contundentes a precios razonables. Nada como comer con vistas a los glaciares.


    🧳 ¿Qué llevar?

    • Crema solar factor 50: el sol pega fuerte a esa altitud.
    • Gafas de sol de buena calidad: no solo por el sol, sino por el reflejo en la nieve.
    • Ropa de esquí ligera: chaquetas finas, térmicas de entretiempo.
    • Casco y protecciones: como siempre.
    • Zapatillas o chanclas: para después del esquí, hace calor.
    • Ganas de pasarlo bien: indispensables.

    💸 ¿Cuánto cuesta?

    Esquiar en el Stelvio no es lo más barato del mundo, pero tampoco es una locura.

    • Forfait diario: unos 45-50 euros.
    • Alquiler de material: desde 20-30 euros.
    • Alojamiento en hotel de altura: unos 80-120 €/noche con media pensión.

    Comparado con la temporada alta de invierno, sale a cuenta si sabes aprovechar las horas de esquí y no te importa madrugar un poco.


    ✈️ ¿Cómo llegar?

    La forma más práctica es volar a Milán o Bérgamo, alquilar un coche y conducir hasta el Stelvio. El último tramo es una aventura en sí: curvas, curvas y más curvas.

    Eso sí, la carretera del paso solo está abierta en verano. Por eso, esta estación es solo accesible entre mayo y noviembre, dependiendo del clima.


    🌞 ¿Por qué merece la pena?

    • Porque esquiar en verano es brutal. Es como hacer algo prohibido.
    • Porque el entorno es de otro planeta.
    • Porque estar rodeado de pros motiva mucho.
    • Porque es una forma diferente de viajar.
    • Porque te quita el mono de nieve en pleno julio.
    • Porque puedes bajar esquiando y luego comerte un helado al sol.

    📆 ¿Cuándo ir?

    El mejor momento para esquiar en el Stelvio es entre finales de junio y mediados de julio. La nieve está más estable, hay menos riesgo de tormentas, y el ambiente es más animado.

    En agosto puede haber días calurosos que estropean la nieve, aunque sigue siendo esquiable por las mañanas.


    🎒 Consejos extra para disfrutar al máximo

    1. Madruga: estar en la pista a las 7:30 es clave para aprovechar la mejor nieve.
    2. Hidrátate bien: la altitud se nota.
    3. Haz descansos: el glaciar puede cansar más de lo que crees.
    4. Si puedes, quédate a dormir arriba: vivir la montaña al 100%.
    5. Lleva tu cámara: las fotos son de postal.

    🤔 ¿Es para todo el mundo?

    Sinceramente, no es para debutantes absolutos. La nieve de glaciar, las pendientes y el entorno requieren tener cierta soltura. Si ya sabes esquiar y quieres mejorar técnica o vivir algo diferente, el Stelvio te va a flipar.

  • De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    Vale, esto puede doler a algunos… pero alguien tenía que decirlo. No todas las estaciones de esquí en España son una maravilla blanca. Algunas, por mucho que las pinten bonitas en Instagram, son un poco meh. Y no es por hacer hate gratuito, sino por ayudarte a evitarte un chasco y aprovechar bien tu tiempo y dinero.

    Ojo: esto no quiere decir que estas estaciones sean un desastre total. Si estás cerca, si estás aprendiendo o si te van las emociones fuertes (tipo «qué aventura sobrevivir aquí»), puede que hasta les saques partido. Pero si tienes opciones mejores… tira pa’ otro lado.


    1. Valgrande-Pajares (Asturias): entre niebla y remontes del siglo pasado

    Por qué está en la lista:

    • Infraestructura muy anticuada.
    • Mucha niebla. Pero mucha. Tipo «no veo mis esquís».
    • Clima muy variable. Un día paquetón, al siguiente llueve.
    • Pistas cortas y desconectadas.

    Ideal para: Gente de Oviedo o León que quiere hacer unas bajadas rápidas sin salir de casa.

    Lo peor: La combinación «remontes lentos + meteorología chunga» es durilla.


    2. Puerto de Navacerrada (Madrid): la nostalgia no siempre es suficiente

    Por qué está en la lista:

    • Casi nunca hay nieve natural.
    • Se masifica con una facilidad brutal.
    • Solo un par de pistas abiertas (cuando hay suerte).
    • Instalaciones viejas y descuidadas.

    Ideal para: Gente de Madrid con mono de nieve que no puede escapar un finde entero.

    Lo peor: Llegar, aparcar, hacer cola… para bajar una pista que parece una pista de hielo.


    3. La Pinilla (Segovia): potencial desperdiciado

    Por qué está en la lista:

    • Buen entorno pero mala gestión.
    • Muchos días cerrada por falta de nieve o averías.
    • Servicios flojos (cafetería, alquiler, señalización… todo justito).
    • Se nota el abandono en general.

    Ideal para: Esquiadores principiantes que están cerca y no quieren complicarse.

    Lo peor: Podría ser una pasada si se invirtiera de verdad. Pero se quedó en lo que fue.


    4. Valdezcaray (La Rioja): cuando el paisaje no lo es todo

    Por qué está en la lista:

    • Clima poco fiable. Lo mismo hay nieve que un vendaval del demonio.
    • Pistas repetitivas y con poca variedad.
    • Escasa nieve fuera de temporada alta.
    • Muchos principiantes y poco nivel en general.

    Ideal para: Echar un día con los colegas o con niños si estás por La Rioja o Burgos.

    Lo peor: Si está lejos de ti, no merece el viaje. Muy básica.


    5. Tavascán (Lleida): muy auténtica pero muy limitada

    Por qué está en la lista:

    • Solo tiene 5 pistas.
    • Prácticamente desconocida y sin servicios.
    • Remontes viejísimos y lentos.
    • Mucho mejor para travesía que para alpino.

    Ideal para: Locos del esquí de travesía o gente que quiere desconexión total.

    Lo peor: Si vas pensando en una estación con «todo», saldrás decepcionado.

    Esta de la foto es Valdelinares en Teruel, igual de flojilla.


    Bonus track: estaciones que deberían mejorar

    • Manzaneda (Ourense): Preciosa pero con demasiados días cerrada.
    • Fuentes de Invierno (Asturias): Buen terreno pero infrautilizado.
    • Llanos del Hospital: Para esquí nórdico, pero se queda muy corto para los de alpino.

    Conclusión: lo barato (o lo cerca) a veces sale caro

    Estas estaciones tienen su público y su momento, pero si puedes elegir… hay opciones mucho mejores en España. Que sí, que si estás en Madrid y no puedes escaparte a Formigal, pues te comes Navacerrada. Pero si puedes hacer unos kilómetros más, tu experiencia en la nieve puede ser infinitamente mejor.

    Aprovecha la temporada, pero elige bien. Que esquiar debería ser una alegría, no una prueba de paciencia.

    ¡Nos vemos en las pistas (pero en las buenas)!