Portillo: Esquí de Leyenda en el Corazón de los Andes
Situada en la frontera natural entre Chile y Argentina, Portillo no es solo la estación de esquí más antigua de Sudamérica, es un refugio donde el tiempo parece haberse detenido para privilegiar la naturaleza y el deporte. A 2.880 metros de altura, esta «joya de los Andes» ofrece una experiencia que combina historia, exclusividad y vistas que quitan el aliento.
El Techo de América a la Vista
Esquiar en Portillo es hacerlo bajo la vigilancia del Aconcagua, la cumbre más alta de los hemisferios sur y occidental (6.961 m). Durante el ascenso en los andariveles o desde el mítico restaurante Tío Bob’s, los esquiadores pueden contemplar la inmensidad de este gigante de piedra y nieve, sintiendo la verdadera magnitud de la cordillera.
Un Paisaje Hipnótico: La Laguna del Inca
El corazón visual de la estación es la Laguna del Inca. Sus aguas de un verde esmeralda profundo contrastan con el blanco inmaculado de las pistas que bajan directamente hacia sus orillas. La leyenda cuenta que las aguas están encantadas por el alma de una princesa inca, añadiendo un aire místico a cada descenso.
Lo que hace a Portillo única:
Sin filas ni multitudes: Con un solo hotel principal (el icónico edificio amarillo), la montaña se siente casi privada, limitada a unos 450 huéspedes.
Terreno extremo: Es famosa por sus pistas para expertos como Roca Jack y sus exclusivos andariveles «Va-et-Vient», diseñados para laderas con riesgo de avalanchas.
Los Caracoles: El acceso a la estación es una aventura en sí misma, serpenteando por la famosa carretera de curvas cerradas que conecta Santiago con Mendoza.
“¿Merece la pena hacer Heliesquí? 💸❄️ | La experiencia más cara (y épica) del mundo según Kate y Nara”
Heliesquí: lujo, adrenalina y nieve virgen a golpe de rotor
Probablemente no haya nada más exclusivo en el mundo del esquí que esto: subir en helicóptero a una cima nevada y bajarla esquiando o haciendo snowboard, completamente solo. Sí, hablamos del heliesquí, uno de esos deportes que mezclan aventura, lujo y locura a partes iguales.
¿Vale la pena? 🤔 Kate y Nara, dos cracks del esquí y creadores de contenido, te lo cuentan con todo detalle en su nuevo vídeo. Y ya te aviso: después de verlo, te vas a quedar soñando con volar.
🚁 Qué es el heliesquí
El concepto es simple (pero caro 😅): Un helicóptero te deja en una montaña donde no hay pistas, ni gente, ni huellas. Solo tú, tus esquís o tabla, y kilómetros de nieve polvo virgen esperándote.
Después, te lanzas. Nieve profunda, silencio absoluto y la sensación de libertad más brutal que puedes tener en la montaña.
💸 Cuánto cuesta esta locura
Ahí viene el golpe de realidad:
En Europa (Suiza, Italia o Georgia), una jornada cuesta entre 600 y 1.200 € por persona.
En destinos top como Canadá o Alaska, el paquete semanal puede superar los 8.000 €.
Eso sí, no hay otra experiencia igual. Lo que pagas es nieve intocable, adrenalina pura y paisajes que parecen de otro planeta.
🏔️ Dónde se practica
Kate y Nara mencionan varios destinos donde lo probaron o sueñan hacerlo:
🇨🇭 Verbier (Suiza): clásico, caro y con vistas de locura.
🇮🇹 Courmayeur (Italia): nieve profunda y comida de lujo.
🇬🇪 Gudauri (Georgia): la opción más asequible, con nieve polvo y montañas del Cáucaso.
🇨🇦 British Columbia (Canadá): el paraíso del heliesquí mundial.
🇰🇿 Kazajistán: exótico, salvaje y sorprendentemente barato.
🎥 Qué cuentan Kate y Nara en su vídeo
Ellas explican lo que muchos no ven en los vídeos de Instagram:
Lo técnico y exigente que es esquiar en nieve profunda.
Lo importante de conocer la montaña y la seguridad en avalanchas.
La preparación física que necesitas (spoiler: no es un paseo).
Y por supuesto… la sensación de volar sobre nieve virgen.
“No es solo esquiar. Es flotar. Es el silencio, la inmensidad y el rugido del helicóptero alejándose. Es uno de esos momentos que te cambian.”
🧭 Lo bueno y lo malo
✅ Lo mejor:
Nieve polvo perfecta.
Cero gente.
Paisajes que no verás en tu vida.
Adrenalina pura.
❌ Lo peor:
Precio por las nubes.
Riesgo alto si no estás bien preparado.
Y si el clima se complica, el helicóptero no vuela (y te quedas sin bajada).
🧠 Consejo final
Si eres de los que viven por la montaña, al menos una vez en la vida hay que hacerlo. No hace falta empezar por Canadá: Gudauri o Georgia son opciones más baratas y espectaculares. Eso sí, prepárate bien, porque una vez lo pruebas… todo lo demás te sabrá a poco.
El heliesquí no es barato, ni fácil, ni para todos. Pero sí es una de las experiencias más intensas y mágicas que puede vivir un amante de la nieve. Y después de ver el vídeo de Kate y Nara, lo entenderás perfectamente: es caro, sí… pero es la ostia. 🚁❄️
Si alguna vez has visto a alguien bajando una pista con una técnica que parece más un baile elegante que una bajada agresiva… probablemente viste a un esquiador de telemark. Esas rodillas flexionadas, los giros tan fluidos, ese estilo tan… libre.
El telemark es una de esas disciplinas que o te enamora o ni la entiendes. Pero lo que está claro es que no deja a nadie indiferente. No es lo más popular, ni lo más fácil. Pero es especial. Y en este artículo te lo vamos a contar todo: desde su historia, hasta cómo puedes empezar tú mismo, y por qué (aunque parezca anticuado), cada vez tiene más fans.
¿Qué es el esquí telemark?
Empecemos por lo básico. El esquí telemark es una técnica de descenso donde el talón del pie no va fijado a la fijación del esquí. Sí, como en el esquí de fondo. Pero con esquís más anchos, y en pendientes bastante más inclinadas.
La postura es muy característica: una pierna adelantada, la otra flexionada detrás, con la rodilla casi tocando la nieve. Así se hacen los giros. Así se baja la montaña.
Es una combinación entre esquí alpino y esquí de fondo, con un estilo propio. Y aunque parezca que va más lento, el control que da es brutal. Muchos lo llaman el arte de esquiar.
Un poco de historia: de Noruega al mundo
Todo empezó en el siglo XIX en la región de Telemark, Noruega. De ahí viene el nombre. Fue un señor llamado Sondre Norheim quien se inventó esta forma de esquiar, para tener más control en descensos y saltos.
Durante años fue la forma habitual de esquiar. Pero claro, llegaron los remontes, las estaciones, las fijaciones alpinas… y el telemark cayó un poco en el olvido.
Hasta los años 70. Ahí un grupo de locos (americanos, como no) lo redescubrieron en Colorado y lo pusieron de moda otra vez. Desde entonces, ha habido una especie de comunidad fiel al telemark que lo mantiene vivo, como una cultura paralela dentro del mundo del esquí.
¿Por qué alguien haría telemark hoy en día?
Buena pregunta. Porque seamos sinceros: el telemark es más difícil. Te duelen más las piernas. Vas más lento. Y te caes más al principio.
Pero tiene cosas que el esquí normal no tiene. Aquí van unas cuantas razones por las que engancha:
1. Estilo único
No hay nada más elegante que un giro bien hecho de telemark. Parece que estés bailando con la montaña.
2. Control total
El movimiento de flexión te da mucho más control en nieve complicada: polvo, costra, hielo…
3. Piernas de acero
Hacer telemark es como hacer sentadillas todo el día. Sí, cuesta… pero te pone en forma.
4. Libertad de movimiento
Como el talón no está fijado, puedes caminar, subir cuestas, moverte mejor fuera de pista.
5. Menos gente, más comunidad
La comunidad telemarkera es pequeña, pero muy fiel. Cuando ves a otro telemarker, se saludan como si fueran de una secta secreta.
Cómo empezar en el telemark (sin morir en el intento)
Si te pica el gusanillo y quieres probarlo, aquí tienes lo básico que necesitas saber para empezar en el mundo del telemark:
1. Material específico
Necesitarás:
Esquís de telemark: pueden ser parecidos a los de alpino, pero más ligeros.
Botas de telemark: flexibles por delante, con sujeción media.
Fijaciones de telemark: permiten que el talón se levante.
Hay fijaciones con cable (más clásicas) y otras más modernas tipo NTN (más rígidas y con freno de esquí).
2. Empieza en pista fácil
No te vayas al fuera de pista el primer día. Lo más probable es que te caigas en cada curva. Haz como los niños: pista azul, despacito y buena letra.
3. Clases o vídeos
Si puedes, contrata una clase. Si no, hay muchos vídeos en YouTube. Busca «telemark basics», y empieza con ejercicios de equilibrio, giros cortos, etc.
4. Paciencia (y cuádriceps)
No te frustres. Al principio parece imposible. Pero luego, cuando empiezas a encadenar giros… la sensación es adictiva.
¿Dónde se puede practicar telemark en España?
Aunque no es tan común, cada vez hay más gente que practica telemark en estaciones españolas. Algunas donde es más fácil encontrar otros «telemarkeros»:
Baqueira Beret (Lleida): Muy buena para nieve polvo y fuera de pista.
Formigal (Huesca): Amplia, con muchas pistas largas ideales para practicar.
Sierra Nevada (Granada): Su rollito alternativo la hace ideal para el telemark.
Cerler (Huesca): Tiene una comunidad pequeña pero fiel de telemarkeros.
La Molina (Girona): Buen sitio para iniciarse en pistas azules y rojas suaves.
También se celebran encuentros y festivales de telemark como el Telemark Festival de Candanchú o el «Freeheel Fest» en los Pirineos.
¿Es caro hacer telemark?
Depende. Si ya tienes equipo de esquí, es un gasto extra. El material nuevo puede ser caro, pero hay mucho mercado de segunda mano. Y como es una disciplina más «nicho», muchas tiendas hacen buenos descuentos.
Gastos aproximados:
Esquís: 300 – 700€
Botas: 250 – 500€
Fijaciones: 200 – 450€
Pero puedes alquilar para probar antes de comprar.
Ventajas y desventajas del telemark
Ventajas:
Estilo fluido y elegante
Gran control en cualquier tipo de nieve
Mejor forma física
Más libertad de movimiento
Comunidad fiel y buena vibra
Desventajas:
Más difícil que el esquí alpino
Requiere más técnica y fuerza
Más caro si partes de cero
Pocas escuelas y alquileres en España
No apto para los que quieren ir a tope siempre
Telemark vs esquí alpino: ¿con cuál me quedo?
No tienes que elegir uno para siempre. Muchos esquiadores hacen ambos, según el día. El telemark es más técnico, más lento y más físico. El alpino es más eficiente, más rápido y más fácil de aprender.
Pero si te gusta el reto, la estética y sentir que haces algo distinto… el telemark tiene un punto especial.
Curiosidades sobre el telemark que no sabías
En los años 80 hubo incluso campeonatos del mundo de telemark. Hoy día, la competición existe, pero es minoritaria.
Hay telemarkers que hacen freestyle, con trucos y saltos. ¡Una locura verlos!
Algunos alpinistas usan el telemark para ascensiones y descensos extremos, ya que permite más flexibilidad que el equipo alpino.
En Noruega, el Día del Telemark es fiesta nacional (bueno, no exactamente… pero casi).
El lema no oficial del telemark es: Free the heel, free the mind (libera el talón, libera la mente).
¿Y si me hago telemarker?
Hazlo. Aunque sea un día. Alquila el equipo, apúntate a una clase, y prueba. No es una religión (aunque lo parezca). Pero sí es una forma distinta de esquiar que te conecta más con la montaña, con tu cuerpo y con el estilo.
No hace falta ser pro. Solo tener ganas de algo distinto. Y si te caes… pues te levantas con una sonrisa y sigues bajando con estilo. ¡Así se vive el telemark!
Conclusión: el telemark, más que una técnica
El esquí telemark no es solo una forma de bajar montañas. Es casi una filosofía. Es ir más lento, más consciente, con más flow. Es retar al cuerpo y a la mente. Y aunque no es lo más práctico, sí es de lo más bonito que puedes hacer sobre unos esquís.
¿Te animas?
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Categoría: Esquí / Técnicas de esquí / Nieve Alternativa
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