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  • Así era Sierra Nevada en 1977 🇪🇸❄️ | Retro esquí, telesillas viejos y pura historia de la nieve

    Viajamos al pasado: Sierra Nevada en 1977, cuando todo era distinto

    Antes de los cañones de nieve, los remontes modernos y las GoPro, Sierra Nevada ya era un sueño blanco para los esquiadores españoles.
    Estamos hablando de 1977, cuando esquiar en España era todavía una aventura, y la estación granadina comenzaba a convertirse en el epicentro de la nieve del sur de Europa.

    Si te gustan las montañas, los viajes en el tiempo o el olor a cera antigua de esquís de madera… este vídeo es oro puro.


    🏔️ La Sierra Nevada de los años 70

    En 1977, Sierra Nevada era mucho más salvaje y tranquila.
    No existía la modernidad de hoy, ni los forfaits electrónicos, ni los snowparks.
    Lo que sí había era pasión, nieve auténtica y un espíritu pionero que hoy se echa de menos.

    Las pistas eran pocas y rudimentarias, los telesillas lentos y ruidosos, y los trajes de esquí… una maravilla de la moda setentera:
    colores chillones, monos ajustados y gafas de aviador.

    “Era todo más simple. Subías, esquiabas, te caías, te reías, y volvías a subir.”


    🚠 Así eran los remontes

    Los telesillas metálicos crujían, el viento helado te golpeaba la cara y cada trayecto era una pequeña aventura.
    Algunos todavía recuerdan cuando había que empujar el arrastre con fuerza para no quedarte colgado.
    Nada de burbujas ni calefacción… solo hierro, frío y ganas de nieve.


    🎿 El material de la época

    Olvídate del carving o los esquís de carbono.
    En 1977, los esquís eran de madera o de metal, pesados y difíciles de girar.
    Las botas eran rígidas, incómodas, y los bastones más decorativos que funcionales.
    Y aun así, la gente disfrutaba cada bajada como si fuera el Everest.


    🏡 El ambiente en Pradollano

    Pradollano era un pequeño núcleo de casas y bares de montaña donde todo el mundo se conocía.
    Nada de discotecas ni pubs modernos:
    había fogones, vino caliente y risas hasta tarde.

    Después de esquiar, la gente se reunía alrededor de la chimenea, con música setentera y olor a guiso casero.
    Un après-ski auténtico, sin filtros.


    🌞 La magia sigue ahí

    Lo mejor de todo es que Sierra Nevada sigue teniendo ese mismo encanto, aunque hoy esté más moderna, más grande y más internacional.
    Los 70 fueron los años en los que la estación se consolidó como el gran destino de nieve del sur de Europa, y ese espíritu pionero todavía se siente en cada pista.

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  • De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    De esto poco se habla. Las 5 peores estaciones de esquí de España (y por qué mejor ir a otras)

    Vale, esto puede doler a algunos… pero alguien tenía que decirlo. No todas las estaciones de esquí en España son una maravilla blanca. Algunas, por mucho que las pinten bonitas en Instagram, son un poco meh. Y no es por hacer hate gratuito, sino por ayudarte a evitarte un chasco y aprovechar bien tu tiempo y dinero.

    Ojo: esto no quiere decir que estas estaciones sean un desastre total. Si estás cerca, si estás aprendiendo o si te van las emociones fuertes (tipo «qué aventura sobrevivir aquí»), puede que hasta les saques partido. Pero si tienes opciones mejores… tira pa’ otro lado.


    1. Valgrande-Pajares (Asturias): entre niebla y remontes del siglo pasado

    Por qué está en la lista:

    • Infraestructura muy anticuada.
    • Mucha niebla. Pero mucha. Tipo «no veo mis esquís».
    • Clima muy variable. Un día paquetón, al siguiente llueve.
    • Pistas cortas y desconectadas.

    Ideal para: Gente de Oviedo o León que quiere hacer unas bajadas rápidas sin salir de casa.

    Lo peor: La combinación «remontes lentos + meteorología chunga» es durilla.


    2. Puerto de Navacerrada (Madrid): la nostalgia no siempre es suficiente

    Por qué está en la lista:

    • Casi nunca hay nieve natural.
    • Se masifica con una facilidad brutal.
    • Solo un par de pistas abiertas (cuando hay suerte).
    • Instalaciones viejas y descuidadas.

    Ideal para: Gente de Madrid con mono de nieve que no puede escapar un finde entero.

    Lo peor: Llegar, aparcar, hacer cola… para bajar una pista que parece una pista de hielo.


    3. La Pinilla (Segovia): potencial desperdiciado

    Por qué está en la lista:

    • Buen entorno pero mala gestión.
    • Muchos días cerrada por falta de nieve o averías.
    • Servicios flojos (cafetería, alquiler, señalización… todo justito).
    • Se nota el abandono en general.

    Ideal para: Esquiadores principiantes que están cerca y no quieren complicarse.

    Lo peor: Podría ser una pasada si se invirtiera de verdad. Pero se quedó en lo que fue.


    4. Valdezcaray (La Rioja): cuando el paisaje no lo es todo

    Por qué está en la lista:

    • Clima poco fiable. Lo mismo hay nieve que un vendaval del demonio.
    • Pistas repetitivas y con poca variedad.
    • Escasa nieve fuera de temporada alta.
    • Muchos principiantes y poco nivel en general.

    Ideal para: Echar un día con los colegas o con niños si estás por La Rioja o Burgos.

    Lo peor: Si está lejos de ti, no merece el viaje. Muy básica.


    5. Tavascán (Lleida): muy auténtica pero muy limitada

    Por qué está en la lista:

    • Solo tiene 5 pistas.
    • Prácticamente desconocida y sin servicios.
    • Remontes viejísimos y lentos.
    • Mucho mejor para travesía que para alpino.

    Ideal para: Locos del esquí de travesía o gente que quiere desconexión total.

    Lo peor: Si vas pensando en una estación con «todo», saldrás decepcionado.

    Esta de la foto es Valdelinares en Teruel, igual de flojilla.


    Bonus track: estaciones que deberían mejorar

    • Manzaneda (Ourense): Preciosa pero con demasiados días cerrada.
    • Fuentes de Invierno (Asturias): Buen terreno pero infrautilizado.
    • Llanos del Hospital: Para esquí nórdico, pero se queda muy corto para los de alpino.

    Conclusión: lo barato (o lo cerca) a veces sale caro

    Estas estaciones tienen su público y su momento, pero si puedes elegir… hay opciones mucho mejores en España. Que sí, que si estás en Madrid y no puedes escaparte a Formigal, pues te comes Navacerrada. Pero si puedes hacer unos kilómetros más, tu experiencia en la nieve puede ser infinitamente mejor.

    Aprovecha la temporada, pero elige bien. Que esquiar debería ser una alegría, no una prueba de paciencia.

    ¡Nos vemos en las pistas (pero en las buenas)!